Mi regreso

Por fin estoy de vuelta en el blog, ha sido un verano muy largo de descanso, de reflexión. He desconectado bastante de las redes sociales, más por necesidad que por otra cosa pero también porque no he tenido acceso practicamente a internet y, a través del móvil se dificulta todo mucho más.

Tengo que confesar que este periodo de desconexión, me ha llevado a entender bastantes cosas que me estaban pasando y a terminar de asumir que hay muchas más cosas en esta vida a parte de ser madre y estar viviendo un problema de infertilidad.

Hoy que es mi regreso, no quiero aburriros con rollos infinitos y ya os iré contando qué ha pasado por mi cabeza, estos meses para que me haya dado cuenta de muchas cosas.

Imagino que en parte ha ayudado las diferentes lecturas que he tenido en mis manos y parte el hablar mucho con mi marido sobre este tema. También he tenido más de una voz sabia a mi alrededor que me ha hecho valorar cosas que nunca me había dado cuenta.

Además, hace poquito cumplí años. Ya son 38, cada año pasa más deprisa y me doy cuenta de que mi sueño lo siento cada vez más lejos, no, no he tirado la toalla, solo que me lo estoy planteando de otra forma.

Espero que en este mi regreso, sigáis por aquí conmigo y me acompañéis en este nuevo viaje que es vivir la vida y disfrutar cada momento.

 

Verano

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Últimamente mis entradas son pocas y muy espaciadas, las razones son porque como os conté he vuelto a trabajar y otra, nos hemos trasladado a la residencia de verano y no tengo internet. Así que voy tirando de móvil…
Es por este traslado que estoy tratando de estar tranquila, aquí en el campo el tiempo pasa de otra manera y la cabeza va a otro ritmo.
Voy a aprovechar cosas que tenía pendientes de hacer para aprovechar estos meses de verano, una de ellas era leer unos libros que tenía pendientes por leer. Entre esos libros estar Tengo los óvulos contados de Raquel Sanchez Silva y No tires la toalla hazte un bonito turbante de Marian Cisterna.
Hoy mismo he hecho el pedido y estoy deseando que me lleguen para esas tardes de tumbona y piscina.
Por otro lado, ya os adelanté por twiter que ya tengo cita con la clínica de reproducción para el próximo viernes, ya os contaré que tal.
Y así van pasando mis días este verano.
Así que espero perdonéis que no esté tan activa en el blog.
Intentaré ir escribiendo aunque lo tenga que hacer con el móvil.

Una semana desaparecida

Perdonarme pero llevo una semana desaparecida y es por unas buenas razones que ahora os resumiré.

Primero, esta semana he empezado a trabajar, me han llamado para cubrir una baja (de maternidad como no) durante unos cuantos meses. Bien, porque me vendrá muy bien para desconectar un poco de todo el tema de la búsqueda de embarazo y, de paso, ganar un dinero que nunca viene mal.

Así que esta semana he ido un poco de culo y he acabado agotada. Cuando coja la rutina y me organice todo ira mejor.

Segundo, este segundo motivo me lo voy a reservar para mi pero es algo que nos ha venido de sorpresa y nos vendrá muy bien este verano para poder relajarnos y disfrutar.

Por lo demás, esta semana ya tuve mi visita mensual con 3 días de antelación, así que según mis cálculos ni de broma pillamos al ovulito. A ver si este mes tenemos más suerte.

También he avanzado con el tema de la clínica y sí que tenemos un servicio de RA concertado con el seguro privado,precisamente con IMER. Esta semana llamaré para coger cita e ir adelantando información para tener las cosas claras para septiembre.

Lo que si tengo claro es que voy a disfrutar del verano sin agobios, que sea lo que tenga que ser.

Espero esta semana organizarme mucho mejor y poder volver a estar por aquí porque lo he echado de menos!!

Plan B

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Como ya comenté la semana pasada, después del bajón por el segundo ciclo en que, a pesar de haber controlado mis días óptimos de fertilidad y que no hemos conseguido el positivo. Y de haber decidido que nos tomaremos el verano con tranquilidad y en septiembre, si no lo hemos conseguido iremos ya por un tratamiento de reproducción. Mientras tanto, seguiremos intentando de manera  natural, aquí se me plantean siempre las dudas de cada cuanto mantener relaciones.

Normalmente, recomiendan que desde el día 9 del ciclo hasta el día 20, más o menos, se mantengan relaciones cada 2 o 3 días. Esto siempre en el caso de que se tengan ciclos regulares de unos 28 días. En el caso, de que tuvierais ciclos irregulares, deberíais primero estudiar cuando ovuláis utilizando diferentes métodos. temperatura basal, test ovulación o controlando el flujo.

Lo cierto es que no hay una regla estipulada en esto de la frecuencia de las relaciones, lo que sí es importante es mantener relaciones durante el periodo fértil. No es garantía de obtener un embarazo ni mantener relaciones diarias, ya que a veces con solo una relación es posible conseguirlo. El tiempo óptimo para mantener relaciones durante los días fértiles es día sí día no, ya que así dejamos que el esperma se recupere.

Hay que tener en cuenta que a partir de los 30 años la probabilidad de conseguir un embarazo cada mes está entre un 15-20%, por lo que no es tan sencillo y si le añades otros factores que puedan dificultar la concepción, no es tarea fácil.

Ya se que la teoría me la sé de memoria( (y la práctica también), así que este ciclo, nos lo tomaremos con más tranquilidad y si presiones. Sé de sobra cuando son mis días fértiles así que no usaré este mes test, no ningún otro método y simplemente nos dedicaremos a disfrutar.

Estoy más tranquila teniendo claro nuestro plan B, en caso de que nuestro plan A, el que estamos llevando a cabo hasta ahora, finalmente no nos salga. He vuelto a tener esa paz y tranquilidad que me permite saber por dónde tirar en el caso de que no consigamos nuestro positivo de forma natural. Esa sensación ya la viví cuando por fin tuve mis analíticas por los abortos y supe el tratamiento a seguir en nuestro próximo embarazo.

Así que en esas estamos, ya volvemos a la carga otro ciclo más y en unos 20 días sabremos si nuestro plan ha funcionado o seguiremos con ese plan B.

La pregunta no es…

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La pregunta no es ¿por qué estás tan obsesionada con ser madre? Creo que la pregunta es ¿te imaginas tu vida sin tu hijo? ¿si no lo tuvieras no harías lo que fuera por tenerlo?

Llevo unos días reflexionando sobre la infertilidad y siento que cada día pesa más esa etiqueta de infértil. Siempre intento ser educada y como ya he dicho muchas veces, prefiero ser sincera en este aspecto y que sepan que no está siendo fácil, a aguantar comentarios típicos, que no voy a repetir y que todas sabemos.

Esto me ha llevado a pensar que todas esas mujeres que nos hablan (siempre desde su punto de vista de que ellas ya lo son) recomendándonos que no nos obsesionemos y que hagamos mucho el amor… y demás sandeces. Yo les diría, imaginaros la vida sin vuestros hijos, ¿si volvieran atrás no lucharían por vivir esas sensaciones?

La cuestión es, cuando una pareja se plantea que quieren ser padres, pueden ocurrir dos cosas, que en relativamente pocos meses tengan su positivo sin problemas, sin prácticamente tiempo para desesperarse o preguntarse si es que algo no funcionará bien. Entonces dan por hecho que esto es así siempre, ni siquiera se plantean la posibilidad de que nunca puedan ser padres, por lo que, tampoco pueden demostrar empatía alguna por personas que no pueden serlo o les cuesta más.

O bien, que la cosa se complique, pasen los meses y empieces a sospechar que algo no está funcionando bien y empieces a indagar cual es el problema. Es entonces cuando te planteas que realmente, existe esa posibilidad de que nunca puedas llegar a ser madre.

Yo lucho por ser madre porque sé que es una de las mejores experiencias que se pueden vivir en esta vida, porque lo veo reflejado en la cara de las mamis que conozco, porque lo veo reflejado en la cara de mi madre, porque debe aportar infinitas cosas nuevas y sentimientos que posiblemente nunca podré vivir de otra forma.

Y no, no me digáis que es muy duro porque ya lo sé, estoy concienciada para ello, sé que si el camino para conseguirlo está siendo difícil, si por fin llega no va a ser mucho más fácil. Solo sé que por mucho que me digan no te obsesiones que no pasa nada por ser madre, quien lo consigue suele repetir.

Hora de tomar decisiones

Quiero empezar mi post con esta frase “Cuando el camino es duro, solo los duros caminan” y es que desde que lo leí me siento completamente identificada.

Como os dije la semana pasada llevaba unos días bajo mínimos, sin energía, durmiendo apenas 3 horas por la noche, mi cabeza iba a mil por hora. El bajón llegó el sábado con la llegada otro mes más de la regla y siendo consciente de otro negativo más, dije hasta aquí, ya no puedo más.

El sábado fue un día muy duro, de sentimientos encontrados y conversaciones pendientes. Cuando volvimos a retomar la búsqueda pensamos que sería como las otras veces, llegar y besar el santo. Este es nuestro segundo mes de intento utilizando test de ovulación y haciendo los deberes como toca, este mes además empecé a controlarme la temperatura y sé cuando ovulé. Este mes tendría que haber sido el bueno, estábamos convencidos.

Así que cuando supimos que este mes tampoco era el nuestro se nos vinieron mil dudas encima, ¿y si ahora hay algo que ya no está bien? ¿seré yo o será él? Con todas esas preguntas y la tristeza que nos invadía, decidimos darnos unos meses más y seguir probando. Ahora ya vienen los meses de calor y las vacaciones, así que nos hemos puesto fecha tope septiembre,  si el 1 de septiembre, vuelta de vacaciones no tenemos nuestro positivo iremos de cabeza a la clínica que ya visitamos por mi tema inmunológico, para iniciar tratamiento de reproducción.

En parte me he quedado más tranquila, porque hemos tomado una nueva decisión en este camino los dos juntos. Ya empezamos a sentir que cada mes que pasa el camino es más empinado y cuesta más, pero la ilusión de vernos algún día siendo padres es lo que nos da la fuerza para seguir luchando.

En esas estamos, queremos adelantarnos a cual sería nuestro siguiente paso antes de seguir andando y darnos contra la pared. Eso nos dará la tranquilidad porque sabemos que hay otra posibilidad de seguir luchando.

En principio, cuando fuimos la otra vez a la clínica de reproducción ya nos indicaron la posibilidad de hacer una FIV, pero lo dejamos un poco en el aire porque nosotros sí conseguíamos quedarnos fácilmente, pero nunca desechamos la idea de someternos a ese tratamiento. Simplemente, la dejamos apartada por si nos hacía falta.

Ahora, teniendo claro la dirección que debemos tomar me siento más tranquila y con fuerzas. Cada mes que pasa buscando mi embarazo, tengo la sensación de que se nos van presentando situaciones nuevas a las que enfrentarnos y lo mejor de todo es que tengo la sensación de que esto no acaba aquí, que tendremos que seguir tomando decisiones.

No sé si durante estos meses esperando que pase el verano, estas decisiones influirán en mi blog porque supongo que me quedaré un poco estancada en la búsqueda. Quiero descansar un poco de hablar de tanta infertilidad cada día, le daré un giro a este mi pequeño mundo.

No me iré porque, he encontrado mi sitio, mi rinconcito aquí, escribiendo, pero os iré aportando cosas nuevas. Esto me sirve para desahogarme y me siento arropada por vosotros, gracias por esos mil ánimos que me dais cada día.

Bajo mínimos

No sé que me pasa que llevo cosa de una semana que no tengo energía ninguna, me cuesta hacer todo y no consigo concentrarme en nada, si a eso le añades que he estado 4 días seguidos sin prácticamente pegar ojo, creo que no ayuda mucho.

Y es que me voy durmiendo por todas partes, esta noche ha sido la primera que he conseguido medio dormir decentemente. Por eso la semana pasada, prácticamente no asomé la nariz por el blog, yo que soy de un post diario. Y por las redes sociales tampoco estoy muy activa, pero es que no puedo con mi alma.

Espero que sea una etapa pasajera y en pocos días vuelva a ser yo porque la llevo clara. Lo peor de todo es que me encuentro en mi fase lútea, a día 25 del ciclo, a falta de 3 días para la falta y ya aparecen los fantasmas de si ese cansancio desmesurado y ese sueño sin sentido será causa de que este mes hemos acertado.

Mi instinto, ese que siempre me acompaña me dice que no, que no ha podido ser este mes tampoco, pero me queda esa pequeña esperanza de que mi instinto esté un poco despistado este mes, como mis energías y me la esté jugando.

De todas formas este mes he intentado no escucharme demasiado porque el pasado ciclo, cuando volvimos a la carga tuve psicosíntomas para aburrir y, la verdad, es agotador estar pendiente hasta de cada mínima sensación que recorre el cuerpo.

Así que espero que me disculpéis si ando un poco perdida por estos mundos bloggueriles.

Fracaso y esperanza

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A veces pienso temas para escribir en el blog pero según me van pasando cosas del día a día, que me hacen reflexionar acabo desechando mi primera opción y me quedo con esa reflexión.

Hoy mi cabeza y mi corazón está con una de mis compañeras de lucha, no la nombro porque no sé si ella quiere aparecer pero estoy segura de que sabe quien es perfectamente. No quiero meterme a fondo en su caso, solamente que hoy se ha confirmado lo que hacía días llevaba imaginándose. La beta ha sido negativa.

Creo que no estamos preparadas para el fracaso de cada ciclo, ya sea de reproducción asistida o de manera natural. Cada intento siempre nos hace pensar, esta será la buena y cuando confirmamos que no ha sido así, caemos.

Y es que cada intento de búsqueda es una nueva oportunidad dónde no damos cabida a ese posible no. Porque creo que a pesar de que somos conscientes de la posibilidad de que sea un no y tengamos que volver a empezar de nuevo ni siquiera la contemplamos. Y lo increíble es que después de cada caída, nos levantamos fuertes para seguir peleando.

Mantenemos esa esperanza viva y hasta el último momento la conservamos. Es entonces, cuando esa esperanza se esfuma damos paso al sentimiento de fracaso. A los mil porqués que se agolpan en nuestra cabeza. A las mil dudas de qué habremos hecho mal y qué habrá fallado.

Yo estoy ahora mismo en mi día 17 del ciclo, con los deberes hechos, me quedan 13 días para ilusionarme con cada síntoma que note, 13 días para subir a lo más alto pensando que esta es la buena, sin imaginarme siquiera que hubiera otra opción posible. Ojalá esta sea la buena y tenga mi positivo, luego ya vendrán otros miedos pero eso ya es otra historia.

En esta montaña rusa de sentimientos nos encontramos con cada intento, de subidas y bajadas constantes, sin saber cuando acabará este viaje.

Reloj biológico

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Esta mañana, durante mi clase de gimnasia diaria he notado que una de mis compañeras me miraba fijamente. Le he preguntado que qué pasaba y al acercarse me ha dicho muy emocionada, estaba pensando que me encantaría que un día nos trajeras la buena noticia de que estás embarazada.

Me ha emocionado mucho ver con la delicadeza y el sentimiento que me lo ha comentado. No sé si está al tanto de lo que me pasa completamente, sí que saben que nos está costando más de la cuenta pero no exactamente que tenemos un problema de infertilidad por abortos de repetición.

He agradecido que no me soltara el típico cuando te relajes… que me tiene cansada o lo que tienes que hacer es mucho el amor y ya verás como te quedas enseguida. No señores por más que haga el amor no soluciono mi problema.

Y es que nos inculcan desde pequeñas que si te acuestas con un chico hay que llevar cuidado porque te quedas embarazada. La brasa que nos dan las madres con explicaciones sobre métodos anticonceptivos y precauciones varias. Así que cuando llegas a la edad de explorar todo el mundo sexual que tienes a tu alcance, te la pasas con miedos porque con esas edades no estás preparada para nada para hacerte cargo de un bebé.

Yo la verdad, es que inicié tarde mi vida sexual pero aún así cuando tuve pareja estable enseguida empecé con los anticonceptivos porque me daba pavor solo pensar con ser madre. Ya no solo por el tema económico sino porque me cortaría las alas y dejaría de poder hacer todo lo que quería. Incluso, si había un mes que por lo que fuera se retrasaba en venir la regla ya estaba paranoica perdida, no podía ser que hubiera pasado.

Todo porque me habían vendido desde pequeña la idea de que casi solo con el roce de un hombre, inmediatamente mi óvulo se ponía en alerta y al instante se fecundaba casi por arte de magia.

El problema es que te hacen creer que puedes ser madre cuando tu quieras, porque mientras no estés menopaúsica eres super fértil. Además de eso de que los 40 son los nuevos 30 y esas cosas que aparecen en las revistas de moda.

Así que lo vas dejando, primero porque quieres estudiar, porque como eres una mujer moderna e independiente, no debes depender de un hombre, te labras tu futuro y tu profesión. La profesión que has elegido, la que te hace sentirte realizada e independiente.

Luego el tema pareja es secundario, en mi caso tarde en tener pareja estable porque estaba preocupada con esas cosas de los estudios y el trabajo. Y cuando por fin llegó el que tenía que ser, no se me activó mi instinto maternal hasta unos cuantos años más después. Si, aquí donde me veis no me planteaba lo de tener hijos ni de lejos.

Pero un buen día, el que llaman reloj biológico se activó pero tampoco era el momento aún. Aún no podía ser, pero no pasaba nada porque el día que pudiera me pondría y en un mes o dos ya estaría embarazadísima y todo sería perfecto.

Y llegó, vaya si llegó, por fin nos planteamos ser padres, los dos lo decidimos. Ingenua de mí pensé que sería lo más rápido del mundo, como sabéis no ha sido así.

Cuando consiga ser madre, si lo consigo, creo que a mis hijos les inculcaré bien, cuando comiencen a experimentar su vida sexual, todas las precauciones que deben tener y las consecuencias, no solo de un embarazo, sino de una ETS (por supuesto). Además, les contaré las dificultades que conlleva el ser padres tan tarde y las posibles opciones en el caso de que esos problemas se presenten. Creo que en la información está el poder y ojalá mi madre me hubiera dicho que esto que me está pasando podía ser posible. Seguramente me lo habría planteado todo de otra manera.

Operación fecundación: ovulación total

Ya traté el tema de las relaciones sexuales y cómo cambian a la pareja cuando estas buscando un bebé pero de manera más seria, hoy quiero quitarle un poco de importancia al estrés que genera y mirar el lado cómico, porque realmente hay que mirarlo así aunque realmente no siempre puedas ver este lado.

Ayer hablando con mis amigas y compañeras de lucha le comenté mi planning del día que fue kiki mañanero, desayuno sano y gimnasio, una de ellas se reía de la normalidad con la que incluía en mi día a día, como parte de una de las actividades que realizo a diario en mi rutina, el mantener relaciones.

Y es que como decía mi marido ayer, estamos en Operación fecundación: ovulación total, como si de una peli de Bruce Willis se tratara. Volvemos a estar en semana super fértil y sin quererlo mantener relaciones se convierte en una rutina más que hay que cumplir como el lavarse los dientes 3 veces al día.

El resto del mes, ya es de otra forma, no es la misma presión pero cuando estamos en plena operación no podemos pararnos a pensar si hoy apetece o no, porque eso supone perder el día en el que precisamente puede ser que caces al ovulito.

Porque no, no es tan sencillo acorralarlo y el que me diga lo contrario ya le explicaré yo un par de cositas.

Añadida a la rutina del kiki reproductivo (con amor eso sí) viene el ratito patas pa’rriba o cojín bajo del culo. La verdad es que si lo piensas resulta hasta ridículo pero es que una piensa que no está la cosa para desperdiciar ni uno de los bichitos. Imagínate que precisamente el que se escapa es el que más vale, no, no estamos para desperdiciar. Aquí no tiramos nada.

También hay que contar con el TO diario, que como hay que calcular mínimo unas 2 o 3 horas sin hacer pis y sin beber. Ya estoy yo maquinando cada día a ver a que hora dejo de beber para hacerme el test cuando me venga bien y esté en casa. No es plan de meter en el bolso el botecito para el pis y el test correspondiente de ese día como parte de los mil secretos que guardamos las mujeres en él.

La semana en la que estamos en modo búsqueda on yo creo que es la mejor del mes, no, no seáis mal pensadas, no es por el desenfreno y estas cosas, es porque es el inicio de una nueva posibilidad para quedarte embarazada, es un borrón y cuenta nueva.

Cuando pase esta semana, volverá la ansiedad y el estrés. Volverán los psicosíntomas y el tocarme las tetas un millón de veces al día, pero ya os contaré esto otro día.

Así que tal cual guapa y atractiva protagonista de esta peli de Bruce Willis (tampoco tanto pero una se lo puede creer por unos días) damos por iniciada la Operación fecundación: ovulación total. Esperando que este mes sea el nuestro y podamos hacer la secuela de la película que se llamaría Operación embarazo: 40 semanas totales.