Cerrado por vacaciones

Hace mucho que no escribo y es que las circunstancias han hecho que me tome el verano de otra manera.
Primero mi trabajo que hace que no tenga tanto tiempo para el blog.
Segundo, estamos en el campo pasando el verano y la cobertura aquí es muy escasa y limitada.
Tercero, nos estamos tomando un verano de búsqueda relajada y reflexión ante lo que pueda venir.
Escribo desde el móvil por lo que la edición de este post es muy limitada, así que os pido perdón.
En septiembre volveré con energía renovada y muchas cositas que os quiero escribir y contar.
Os agradezco a los que a pesar de esta larga ausencia, seguís leyendome. Seguiré presente en las redes sociales,   todo lo que mi cobertura lo permita.

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El largo camino de la infertilidad

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Volvemos a estar a día 22 del ciclo y vuelven a faltar 6 días para que aparezca de nuevo la indeseable. Este mes parece que lo llevo mejor, estamos resignados a dejar pasar el verano y en septiembre, con la vuelta al cole, ponernos serios con el tema de la búsqueda y pedir ayuda externa en vista de que parece que esta vez está tardando en llegar.

Para los que no lo sepáis, me he quedado embarazada 3 veces con facilidad y las 3 veces los he perdido. Por lo que, cuando en abril reiniciamos la búsqueda pensábamos que sería como las otras veces, llegar y besar el santo.

Ya llevamos con este 4 ciclos y de momento nada. Así que con el último ciclo, decidimos tomarnos el verano de forma relajada y mirar clínicas de reproducción asistida para en septiembre ir al grano.

Lo cierto, es que ya visitamos una de estas clínicas en diciembre FIV Valencia, ya que ellos tienen una inmunóloga que trabaja allí. Y de allí ya salimos con un presupuesto para FIV que nos recomendaban, dada nuestra situación. Solo que nosotros en ese momento, decidimos esperar unos meses para volver a la carga (me casé en abril) y queríamos volver a intentarlo de forma natural.

Ahora, vuelvo a informarme sobre el tema y he indagado que a través del seguro privado hay clínicas que tienen convenios y suelen hacer descuentos en los tratamientos. Por lo que, tengo que informarme bien sobre esa posibilidad.

A la vez que he averiguado eso, he visto que mi seguro trabaja con IMER (Instituto de Medicina Reproductiva) y por lo que he averiguado muchos de los médicos que trabajan son del Hospital La Fe de Valencia, que me da confianza…

Así que, he decidido coger en breve una cita con ellos e ir tanteando si nos sentimos cómodos con ellos, revisar si hacen falta más pruebas de los dos y solicitar otro presupuesto para ir comparando.

En este largo camino, no puedes estar parada por desgracia, cuando te tomas un respiro para estar segura de la decisión que has tomado no puede alargarse mucho en el tiempo porque este corre en nuestra contra. Tenemos que barajar las múltiples posibilidades que se pueden dar y si es posible (aunque es difícil) tener cubiertas la mayoría.

Y en esas andamos…. a la espera de que el próximo viernes no quiera llegar o si llega llamar a la nueva clínica y pedir cita para seguir avanzando.

Cambios después de los abortos

Hace unos cuantos días comentaba con una amiga de la #infertilpandy lo que había cambiado nuestro cuerpo después de los abortos. Ya no solo los ciclos y los síntomas de ovulación y premenstruales, sino físicamente.

Con mi primer bioquímico no noté nada, al cuerpo no le dio tiempo a notar que estaba embarazada así que ese casi ni lo cuento. Fue con los dos siguientes cuando sí noté más cosas, sobretodo el el último que tuve el pasado noviembre.

No sé si los dos legrados que sufrí tras los abortos han influido en algo pero mi cuerpo ya no es lo que era.

Lo primero es la ovulación, los dolores de ovarios pre y post ovulación son muchísimo más intensos que antes. Con el primer legrado, la regla me vino como un reloj a los 28 días post-legrado, incluso noté que ese mes ovulé sin problemas. Y el segundo legrado, más de lo mismo, a mis 27 días me vino la regla. Después de cada ciclo post legrado, noté que cerca del día 10 u 11 el dolor de ovarios era intenso, más que antes, y justo cuando ya he ovulado a los dos días vuelvo a tener las mismas molestias.

No he notado ciclos más largos ni nada por el estilo, eso no ha cambiado sigo teniendo ciclos de 27 o 28 días.

Otras cosa que han cambiado son mis síntomas premenstruales, antes siempre tenía el típico granito de antes y ahora ya nada. Antes, justo la noche antes de que hiciera aparición la regla me daba una migraña de intensidad importante que me hacía tener que acostarme porque nada me quitaba el dolor, ahora me dan esas migrañas después de pasar la regla y durante la ovulación. He pasado de una migraña al mes a tener 2 o 3 (según) por cambios hormonales.

Además, ya no tengo dolores de ovarios cuando viene, antes tenía que sobrevivir a base de ibuprofeno, si quería hacer una vida medio normal y ahora prácticamente ni me entero.

Y lo último que he notado y que menos me gusta, es que justo debajo del ombligo me ha salido una tripita fofa y blanda que no se va con nada. Con la pérdida de peso he conseguido reducir barriga excepto esa mollita, imagino que será el útero que ya está dado de sí por un embarazo de 10 semanas y otro de 9.

Me gustaría, a las que habéis pasado por algún aborto (o varios) como yo, me contarais si habéis notado algún cambio.

Hoy hace un año…

Rainbow15Es 27 de mayo y esta fecha es una de las que llevaré grabadas en mi cabeza de por vida. Hoy justo hace un año a estas horas yo era consciente de que tu corazón se había parado en la semana 10.  Y fuimos conscientes de que todo lo que habíamos soñado y habíamos pensado cuando te viéramos se había quedado en eso, solo un sueño. Hoy hace un año que te perdí y no me olvido de tu última imagen en el ecógrafo y tu corazón no latía.

Luego me volví a quedar embarazada, volví a ilusionarme con muchísimo miedo, y precisamente tu fecha de parto era el 27 de mayo, hoy casualmente. Cuando me enteré de que nacerías el día que me enteré que tu hermanito se había ido, me quedaba la esperanza de que esta fecha cambiara para algún recuerdo bonito. Pensaba que mi angelito me había mandado a mi bebé arcoiris.

Pero tú tampoco pudiste quedarte conmigo.

Hoy es un día realmente triste porque os recuerdo a los dos, los dos estáis unidos con esta misma fecha, parece que mi vida se ha quedado estancada en este 27 de mayo. Este día nunca volverá a ser igual en mi vida.

Cada año que pase estaréis presentes en mi mente y en mi alma. Os recordaré siempre, os querré siempre. Os quise desde el primer momento que noté que estabais creciendo dentro de mí. No pudisteis quedaros con nosotros pero sé que estaréis bien.

Guardo como oro en paño, cada imagen vuestra y cada latido, no os voy a olvidar nunca.

Causas de los abortos (IV): Factores inmunológicos

Aquí tenéis el cuarto capítulo sobre las posibles causas de los abortos de repetición o fallos de implantación debidos a factores inmunológicos. Para empezar quiero poneros un enlace a un video donde explican muy fácilmente lo que le ocurre a nuestro sistema inmune cuando nos quedamos embarazadas.

Ahora que ya sabéis cómo afecta el sistema inmune al embarazo profundizaré algo más en el tema. Cómo se explica en el vídeo, el embarazo es una situación única desde el punto de vista de la inmunología. El sistema inmunológico debe enviar una respuesta de aceptación en el cuerpo de la madre y de protección y desarrollo del embrión y la placenta.

Desde hace unos años se le ha empezado a dar importancia a las causas inmunes en el caso de abortos de repetición y de fallos de implantación. Cuando se descartan el resto de posibles causas más frecuentes de pérdidas del embarazo, sin encontrar causa aparente, se descubre que muchas de esas pérdidas están relacionadas con el funcionamiento del sistema inmune.

Ya se conoce que ciertas enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide o el lupus eritematoso dificultan el embarazo en las mujeres que las padecen. En mi caso, como comenté padezco fibromialgia y una espondiloartropatía ambas enfermedades autoinmunes. Estas enfermedades hacen que el sistema inmunitario ataque a las células del propio cuerpo.

Existen unas células llamadas NK (natural Killers o asesinas naturales) que forman parte de la defensa inmunológica que tienen la capacidad de atacar a las células extrañas (en este caso sería a las células del embrión paternas) pero que, ante un embarazo, cambian su función volviéndose protectoras de ese desarrollo transformándose en reguladoras del sistema para evitar ese ataque. Hay veces que esa regulación no funciona causando la pérdida del embrión o el fallo de implantación.

Existen diversos tratamientos para intentar disminuir y controlar las células nk en el embarazo. El más utilizado es la administración de corticoides que “atontan” el sistema inmunitario para que su respuesta en el embarazo no sea tan grande. Otros de los tratamientos utilizados cuando los corticoides no funcionan o los niveles de células nk son muy altos son los intralípidos y las inmunoglobulinas. Todos estos tratamientos siempre tienen que estar pautados por especialistas y controladas las dosis durante el embarazo, ya que cualquier tipo de medicación en el mismo puede conllevar un riesgo para el feto. Siempre hay que recurrir a los médicos que son los que nos pueden indicar las pautas a seguir y los riesgos que conllevan. Y sé que insisto mucho pero es muy importante no medicarse en el embarazo sin un control.

Espero que os haya quedado todo claro, os quiero dejar este enlace de otro post que escribí donde se indican las pruebas a realizar en caso de abortos de repetición https://migranbusqueda.wordpress.com/2016/03/18/pruebas-a-realizar/.

En mi caso, parece que los tiros van más por el sistema inmune porque realmente, a parte de la mutación del gen mthfr, no hay nada evidente en tema de coagulación. Pero como me indicó mi hematólogo no me puede garantizar totalmente que en el embarazo, a parte del sistema inmune, no se trastoque algo de coagulación. Así que en el próximo embarazo iremos con toda la artllería, cubriremos la parte inmune y la parte de coagulación.

Como siempre digo, si tenéis dudas decirme y lo resolveremos. Este blog nació con ese fin, ayudar a otras chicas que estén en mi situación y con mi problema.

Causas de los abortos (III): Factores de coagulación.

En esta tercera entrega hablaré de los abortos por factores de coagulación y, si no se hace muy largo los de factores inmunitarios. Pero como quiero dejar claros conceptos puede que estos los divida en dos partes.

FACTORES DE COAGULACIÓN. 

En la actualidad, se conoce que bastantes de los casos de abortos de repetición se deben a problemas de coagulación, es decir, trombofilias. Las trombofilias son desórdenes de coagulación de la sangre con tendencia a la hipercoagulabilidad. Estos desórdenes pueden ser hereditarios o adquiridos.

Muchas de las pérdidas recurrentes ocurridas entre la semana 6 y 10 o las ocurridas a partir de la semana 10, suelen estar relacionadas con problemas de coagulación.

La trombofilia adquirida no es hereditaria, se presenta por sí sola. La más común es el Síndrome Antifosfolípido (APS), es un síndrome autoinmunitario.

Cuando la trombofilia es hereditaria se transmite de padres a hijos mediante mutaciones en los genes. Hay cambios en ciertos genes que hacen que la persona sea más propensa a tener problemas de coagulación. Las más conocidas son el Factor V Leiden, Gen de la protrombina, Deficiencia de la proteína S, Deficiencia de la proteína C, Deficiencia de la protrombina y la Hiperhomocisteinemia.

Vamos a empezar por definir el Síndrome Antifosfolípido (APS), como ya he comentado se trata de una enfermedad autoinmune, también es conocido como Síndrome de Hughes. Quien padece esta enfermedad tiene una tendencia a formar coágulos en los vasos sanguíneos. Cuando se presenta en el embarazo, se producen coágulos en la placenta aumentando el riesgo de abortos.

Al tratarse de una enfermedad autoinmune, se cree que la causa es que el sistema inmune genera anticuerpos antifosfolípidos de forma errónea atacando los propios tejidos corporales. Para determinar si se tienen anticuerpos de este tipo es necesario realizar una analítica donde se midan los siguientes parámetros:

  • Anticuerpos anticardiolipina (IgG, IgM, y a veces IgA)
  • Anticoagulante lúpico
  • Anti-beta2 glicoproteína I IgG o IgM

El tratamiento de esta patología en el embarazo sería administrando heparina de bajo peso molecular y ácido acetilsalicílico conjuntamente, siempre bajo la supervisión del especialista correspondiente y con un seguimiento por parte del mismo.

Por otro lado, tenemos las trombofilias genéticas que, cómo ya he explicado, son hereditarias, entre ellas nos encontramos:

Igualmente, en el caso de tener alguna de estas trombofilias el tratamiento es ácido acetilsalicílico en bajas dosis y heparina de bajo peso molecular, siempre bajo supervisión médica como he indicado antes.

Ya tenemos expuestos los casos de abortos o fallos de implantación que se pueden producir por factores de coagulación. Me quedarían por explicar los que vienen por causas inmunes que cómo pensaba le dedicaré otro post sólo para ello y así podré dedicarle más tiempo.

Espero que os esté sirviendo de ayuda toda esta información, por lo menos para entender conceptos. Siempre si queréis más información podéis preguntarme o si tenéis dudas lo mismo.

 

 

Causas de los abortos de repetición (II)

Como comenté en el anterior post las causas principales de los abortos son por factores genéticos, uterinos, endocrinos, de coagulación, inmunes, infecciosos o ambientales. En el texto de hoy lo dedicaré a los endocrinos, infecciosos o ambientales, dejaré los de coagulación y por causas inmunes para el final que es los que quiero dedicar más tiempo.

FACTORES ENDOCRINOS.

Estos son los abortos que se producen por un desequilibrio hormonal.Y es que la glándula tiroides influye a la hora de quedarnos embarazadas pero también en que ese embarazo llegue a término sin problemas. Mujeres con hipotiroidismo o hipertiroidísmo sin tratar pueden tener este tipo de problemas. Incluso mujeres sin problemas de tiroides al quedarse embarazadas sufren un desequilibrio hormonal que también puede afectar al embarazo si no se trata, es por ello que deben hacerse analíticas periódicas durante el embarazo para controlar la tiroides.

Otro tipo de problemas endocrinos que pueden causar abortos es la diabetes, por eso se recomienda que en el caso de una mujer que haya tenido más de tres abortos se le realice la prueba de resistencia a la insulina. En ella se determina si el metabolismo de una persona es capaz de utilizar la insulina de forma eficiente. Cuando en una dieta se ingieren demasiados azúcares, la glucosa hace que se eleven los niveles de insulina, provocando lo que se denomina picos de insulina. Si se tiene resistencia a la insulina, nuestras células no reconocen la insulina por lo que el azúcar se acumula en el torrente sanguíneo, el cerebro al detectar el azúcar le manda al páncreas que vuelva a producir insulina, es la pescadilla que se muerde la cola. A la larga esta situación puede causar diabetes.

También pueden causar abortos de repetición o fallos de implantación niveles altos de prolactina o el síndrome de los ovarios poliquísticos.

El tratamiento será específico en cada caso basándose en la administración de los fármacos necesarios para corregir esa deficiencia de las hormonas pertinentes.

FACTORES INFECCIOSOS.

Suelen encontrarse a nivel del embrión o a nivel endometrial. A través de análisis serológicos y cultivos se puede localizar el agente infeccioso y aplicar el tratamiento necesario.

FACTORES AMBIENTALES.

Dentro de esta categoría se encuentran el consumo de café, de tabaco, de alcohol, etc…

Aquí os dejo esta segunda parte sobre las causas posibles de abortos de repetición, que son los menos probables pero no los menos importantes. Como veis, muchas veces son muchas cosas las que pueden influir en que un embarazo no llegue a término.

 

Causas de los abortos de repetición (I)

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Hace ya algo más de 2 meses que comencé esta aventura de escribir en este blog y contar mi problema de abortos de repetición y me he encontrado con muchas chicas que han recurrido a mí porque no sabían por dónde tirar para encontrar solución a su problema, ya fuera de abortos o de no conseguir un positivo a pesar de haberse sometido a diversos tratamientos de reproducción.

No me sorprende el desconocimiento en estos temas porque yo lo he vivido directamente, hasta que a base de pelear y buscar información conseguí dar con especialistas en este tema.

Anoche, después de hablar con otra de las chicas que me preguntaba ayer me he decidido de abrir una serie de post aclarando (o eso espero) las causas de los abortos de repetición y fallos de implantación. Espero que a muchas os sirva de ayuda y, si aparte necesitáis hablar directamente conmigo podéis buscarme en twiter @migranbusqueda y en mi correo mi.gran.busqueda.blog@gmail.com.

La definición de abortos de repetición es la pérdida consecutiva de tres embarazos consecutivos antes de la semana 20 de gestación, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por desgracia, el porcentaje de abortos se incrementa con la edad, haciendo más difícil que una gestación llegue a término.

En el caso de los fallos de implantación, se produce cuando una mujer no ha conseguido embarazo después de someterse a varios tratamientos de reproducción.

Causas principales de los abortos de repetición y los fallos de implantación. 
  • Factores genéticos
  • Factores uterinos
  • Factores endocrinos
  • Factores de coagulación
  • Factores inmunes
  • Factores infecciosos
  • Factores ambientales

Aquí están las principales posibles causas que iré desglosando en varias partes. A pesar de existir todas estas posibles causas, alrededor del 50% de los abortos que ocurren quedan sin diagnosticar.

FACTORES GENÉTICOS. 

Los abortos que se producen por factores genéticos son aquellos en los que el embrión tiene algún tipo de alteración cromosómica. El porcentaje de abortos por esta causa está alrededor del 50%, y se dan porque alguno de los miembros de la pareja puede tener alguna alteración cromosómica, o que los óvulos o el esperma estén cromosómicamente alterados. Lo que se suele hacer es analizar los cariotipos de ambos para determinar si alguno de la pareja tiene alguna alteración cromosómica, ya sea en el número o en la estructura genética de los mismos.

En el caso de que se encuentre alguna anomalía cromosómica en alguno de los miembros de la pareja el tratamiento a seguir es un ciclo de fecundación in vitro con diagnóstico preimplantacional (FIV-DGP) del embrión para asegurarse de que es sano.

Si, la alteración cromosómica se diera en los óvulos o en el esperma a la hora de la división celular se podría recurrir a un donante de esperma o a ovodonación, con el mismo objetivo que el caso anterior, obtener un embrión sano.

FACTORES UTERINOS. 

Estaríamos hablando de malformaciones uterinas que puedan impedir la normal implantación del embrión. Existen diferentes tipos de alteraciones uterinas como podrían ser el útero bicorne, útero septado, útero arcuato, etc.. (no voy a entrar en ellas a fondo pero si alguien necesita más información acerca de este tema dedicaré un post, sin problemas).

La forma de diagnosticar estas posibles malformaciones es a través de la histeroscopia que es un procedimiento médico a través del cual pueden visualizar el útero por dentro.

Y hasta aquí esta primera parte, espero que os vaya ayudando a aclarar términos y posibles causas. He de decir que sobretodo dedicaré más tiempo a los factores de coagulación e inmunológicos que creo que es lo que más duda soléis tener, pero como os he comentado, si tenéis alguna pregunta o queréis que trate algún tema más a fondo solo proponerlo.

 

 

Sigue tus instintos

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Hace tiempo que quiero escribir este post, varias veces he intentado hacerlo pero no he sabido como enfocarlo y  tenía miedo de enfrentarme a este tema.

Reconozco que siempre he tenido cierta intuición ya de por sí, para ciertas cosas que me pasan en la vida, lo peor es que normalmente no me suelo equivocar cuando una de esas intuiciones ronda mi cabeza y, cómo sé que es así, suelo ignorarlas hasta que me doy de bruces con la realidad que no quería ver.

Esta intuición también la puedo aplicar al funcionamiento de mi cuerpo, lo conozco al dedillo y a raíz de que me diagnosticaran la fibromialgia hice un ejercicio de aprender escucharme. De escuchar las necesidades que tenía mi cuerpo, los límites que tenía y los indicios que me daba cuando me va a dar un brote de mi enfermedad para ponerle remedio antes de que fuera a más.

Así que, cuando nos pusimos a buscar el embarazo, me puse en modo “escucha lo que tu cuerpo te dice”, de nuevo y aprendí a saber cuando ovulaba, cuales eran los indicios de que me iba a llegar la roja. Cuando conseguí los embarazos, sabía perfectamente que me había quedado embarazada, no sé explicar cómo pero lo sabía. Era mi intuición y lo sabía, no había más.

Eso sí, lo guardaba en secreto hasta el test de embarazo porque siempre tengo el miedo de que algún día esa intuición me falle.

Y ahora viene la parte a la que más me cuesta enfrentarme….

Igual que intuía mis embarazos, intuía los abortos, intuía que la cosa no estaba igual pero no quería verlo. Siempre buscaba una excusa que justificara lo que estaba sintiendo. Conseguía engañarme de tal forma que cuando esa vocecita me decía, tú sabes que esto no va bien yo le decía, calla! con lo que me ha costado llegar hasta aquí.

Con el bioquímico supe que no iba bien al día siguiente del test positivo. No me encontraba bien, muy cansada y con dolores en el abdomen, aunque me decía que era normal que muchas veces se confunde con la regla, yo sabía que no iba bien. A los dos días empecé a manchar y cuando fui al baño y vi la sangre marrón pensé, será sangrado de implantación…pero mi vocecita me decía tú sabes que esto ha terminado ¿no?.

En el segundo test positivo, pasé la barrera del bioquímico y me dejé llegar por la ilusión de que esta vez fuera la buena. No nos podía tocar una segunda vez. Y cuando en la segunda ecografía nos dijeron que estaba de una semana menos, yo ya sabía que eso no iba bien. Sabía perfectamente cuando había ovulado y aunque intenté convencerme con miles de argumentos, mi vocecita me lo decía. Así que acallé mi intuición y seguí disfrutando de mi embarazo. Un día, de la noche a la mañana mis síntomas desaparecieron pero todo el mundo me decía, es normal a partir de la semana 10 se van, y yo ya estaba en la semana 11. Así que seguí engañándome. Cuando nos dijeron que su corazón se le había parado, se confirmaron mis sospechas.

Y ya me queda mi tercer positivo, ese al principio supe (lo noté) que estaba bien agarradito a mí. Ese era fuerte, mi instinto me lo decía. Se confirmo cuando con apenas 4 semanas ya se veía el saco perfectamente. Le dí un voto de confianza hasta que tuvimos la segunda ecografía y, me volvieron a decir que estaba de menos tiempo, esta vez 3 o 4 días menos. Y mis demonios volvieron. No era posible, ya sabía que no iba bien. Y volví a repetir la historia…

Nunca, le he contado a mi marido que yo sabía que no iban bien porque como os digo, luchaba contra ese instinto y confiaba que algún día fallara.

Es muy duro, ser consciente de que estas creando una vida, notar cada minúsculo cambio en tu cuerpo y de repente saber que esa vida ya no late en tu interior.

No quería reconocer que yo sabía que no iban bien porque sé que cuando vuelva a ver ese positivo y tenga que volver a escuchar mi cuerpo, cuando esa vocecita vuelva a aparecer para decirme que no va bien tendré que creerla y no quiero.

Seguridad Social vs Seguro Privado

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Hace un tiempo que quiero escribir sobre las ventajas de tener un seguro médico privado, a la hora de tener que hacerse pruebas ante un caso de infertilidad.

Lo curioso es que nosotros contratamos el seguro privado cuando nos planteamos buscar el embarazo con la idea de poder tener alguna revisión más que por la seguridad social y así ver al pequeño con ecografias más a menudo. Además, de dar a luz en un hospital privado, más que nada por la tranquilidad y la privacidad de tener tu propia habitación, así como el trato que nunca es igual que en la seguridad social (doy fé de ello).

El caso es que no lo hemos utilizado (aún) para el seguimiento completo del embarazo pero sí que me han facilitado muchísimo las pruebas que me han tenido que hacer y he podido acceder a especialistas que de otra forma no hubiera podido.

Cuando tuve el primer aborto bioquímico, como os conté fue hacerme el test positivo un sábado y el martes empezar a manchar. Ese día yo supe que no iba bien, le dije a Mr. Costillo que me iba a acercar al médico de cabecera y éste me derivó a la matrona del centro médico. Ella lo único que me hizo fue un test de embarazo y al ver que la rayita era flojita me dijo que eso no era positivo que no estaba embarazada, que me fuera al hospital para que me lo confirmaran pero que seguro que me bajaría la regla. Salí de allí llorando, la delicadeza de esa mujer fue nula.

Por la tarde, nos acercamos al hospital y allí me confirmaron embarazo pero no era evolutivo, no había saco y ya había sangre. Estaba teniendo un aborto, me mandaron a casa y nadie me explicó en  qué consistiría el aborto, solo que me bajaría la regla. Esa noche me puse malísima, con unos dolores increíbles, tuve una bajada de tensión y caí redonda. Volvimos al hospital y allí me dijeron que era normal que mi cuerpo tenía que expulsar los restos. Por fin, me mandaron analgésicos fuertes y pude pasar el mal trago hasta que lo expulsé todo.

Esa noche me dijeron que en el plazo de un mes o así me llegaría una carta de la unidad de ginecología del hospital para una revisión para asegurarse de que todo estaba bien y había quedado limpio el útero. Os confirmo que eso fue el 8 de octubre de 2014, a día de hoy aún estoy esperando esa carta para la revisión de ese aborto.

Me dijeron que cuando pasara un ciclo podría volver a buscar el embarazo, dejamos pasar dos ciclos más (por otras circunstancias) y me volví a quedar embarazada.

Esta vez sí me busqué un ginecólogo privado y pedí cita a la semana del positivo, ya que parecía que esa vez quería quedarse conmigo. También fui a la matrona de mi centro de salud ya que este embarazo decidimos llevarlo por los dos sitios. En la seguridad social, la primera ecografía que te hacen es a las 12 semanas, así que durante esas semanas en principio si no hay manchados, ni signos de aborto se da por sentado que todo está bien. En mi caso, hicimos la primera ecografía a las 6 semanas por lo privado y todo estaba bien, hicimos otra eco a las 9 semanas y todo estaba bien. La siguiente eco iba a ser la de las 12 semanas, decidimos hacerla por la seguridad social y, allí, nos encontramos el pastel. Su corazón se había parado en la semana 10 pero mi cuerpo no había dado señales de nada (bueno, había dado pero yo pensaba que no era por eso, hablaré de eso en otro post).

El caso es que, desde mi punto de parecer y mis vivencias, creo que se debería hacer un seguimiento antes de las 12 semanas porque es muy normal que el embrión no evolucione, pare de crecer y tú, no seas consciente de ello. Así que puede pasarte que tu embrión se pare a las 7 semanas y tú estar super feliz pensando en lo embarazadísima que estas, contarlo a los cuatro vientos y llegar a la eco de las 12 semanas y encontrarte con que no es así.

Entonces, me programaron el legrado para la mañana siguiente. Me citaron a primera hora en urgencias de maternidad del hospital, me dieron varias tomas de misoprostol vía oral y vaginal. Me tuvieron en observación (a pesar de que cuando llegué me asignaron habitación) para ver si el cuello uterino se abría para facilitar la expulsión, querían que mi cuerpo por sí solo iniciara el aborto y así ahorrarse el legrado. Me tuvieron 5 horas con contracciones uterinas (bastante dolorosas), que no hicieron nada porque ni siquiera empecé a sangrar, ni tampoco consiguieron que el cuello del útero dilatara. Cuando la ginecóloga de urgencias se dio cuenta de que mi cuerpo no iba a iniciar el proceso por sí solo, pidió quirófano y me subieron para hacerme un legrado. Cuando salí de quirófano, me llevaron a mi habitación en la unidad de maternidad compartiendo habitación con otra chica embarazada y sin parar de oír a todos los bebés que habían nacido. No pudieron darme el alta esa misma noche por haberme operado tan tarde y, tampoco tuvieron la delicadeza de no ponerme en otra planta que no fuera la de maternidad. Así que podéis imaginar como me sentí cuando salí de mi legrado, sin mi bebé a compartir habitación con una mamá feliz y, rodeada de bebés que acababan de nacer. Fue muy traumático para mi y para Mr. Costillo, estuve a tratamiento porque después de eso no podía dormir.

Ahí empezó nuestra odisea de pruebas, en principio me las mandaron por la seguridad social pero llegaba el verano y me dijeron que seguramente hasta septiembre no tendría ningún resultado. Así que decidimos que todo lo llevaríamos por lo privado, teniendo el seguro médico era una tontería esperar tanto. Y, con mi edad, cada mes que pasa es un mes perdido.

A través de nuestro ginecólogo privado, nos mandaron todas las pruebas y en el mes de julio ya lo teníamos todo. En el mes de agosto nos pudimos poner a buscar. Si hubiera tramitado todo por la seguridad social, en septiembre estaría esperando a que me llamaran para los resultados.

En septiembre ya estaba embarazada de nuevo, el seguimiento me lo hicieron por lo privado, con ecos semana si semana no, para mi tranquilidad. Esta vez vimos que se había parado en la semana 9, y no estuve en el limbo pensando que todo iba bien hasta la semana 12. En la semana 10 me hicieron legrado. Esta vez en el hospital privado, el trato y el tacto que tuvieron conmigo fue intachable. Esa misma noche ya estaba en casa descansando. A los dos días haciendo vida normal.

Nos repitieron pruebas y nos hicieron alguna más, en el plazo de dos meses ya lo tenía todo. Incluido el listado de especialistas en temas de abortos de repetición.

No hay duda, sé que a veces hemos comentado que nos da cosita que no usemos el seguro para lo que inicialmente queríamos, que era tener nuestro bebé, pero nos está ayudando a que el camino por esta infertilidad nuestra no sea tan duro.