#Eltemadelasemana ¿Qué dijiste que nunca harías?

Llevo unas semanas viendo esta propuesta por parte de @PapasBlogueros y me he decidido a participar, como dicen, para que me conozcáis un poquito más.

El #temadelasemana esta vez es ¿qué dijiste que nunca harías? Pues sorprendentemente, nunca pensé que hipotecaría (o sacrificaría) mi carrera laboral por intentar ser madre. Siempre creí que sería una mujer independiente económicamente, trabajadora, que nunca me quedaría cuidando de la casa mientras mi marido iba a trabajar. Y paradójicamente, aquí me tenéis que por circunstancias de la vida y lo que nos ha ido pasando a lo largo de, ésta, mi gran búsqueda, llegamos al acuerdo de que de momento me quedaría en casa y que el tiempo diría…

Lo malo es que se está alargando más de la cuenta, porque el bebé no llega pero bueno, a l@s que me seguís ya lo sabéis.

Así que aquí me encuentro, siendo una ama de casa (trabajo injustamente tratado) 24 horas al día, porque ya sabéis que ni vacaciones, ni sueldo, ni recompensas ni nada de nada.

Sé que esto es temporal, aún me considero joven para volver a retomar mi carrera laboral y la vida no sé dónde me llevará pero algo bueno traerá.

Anuncios

Cambios después de los abortos

Hace unos cuantos días comentaba con una amiga de la #infertilpandy lo que había cambiado nuestro cuerpo después de los abortos. Ya no solo los ciclos y los síntomas de ovulación y premenstruales, sino físicamente.

Con mi primer bioquímico no noté nada, al cuerpo no le dio tiempo a notar que estaba embarazada así que ese casi ni lo cuento. Fue con los dos siguientes cuando sí noté más cosas, sobretodo el el último que tuve el pasado noviembre.

No sé si los dos legrados que sufrí tras los abortos han influido en algo pero mi cuerpo ya no es lo que era.

Lo primero es la ovulación, los dolores de ovarios pre y post ovulación son muchísimo más intensos que antes. Con el primer legrado, la regla me vino como un reloj a los 28 días post-legrado, incluso noté que ese mes ovulé sin problemas. Y el segundo legrado, más de lo mismo, a mis 27 días me vino la regla. Después de cada ciclo post legrado, noté que cerca del día 10 u 11 el dolor de ovarios era intenso, más que antes, y justo cuando ya he ovulado a los dos días vuelvo a tener las mismas molestias.

No he notado ciclos más largos ni nada por el estilo, eso no ha cambiado sigo teniendo ciclos de 27 o 28 días.

Otras cosa que han cambiado son mis síntomas premenstruales, antes siempre tenía el típico granito de antes y ahora ya nada. Antes, justo la noche antes de que hiciera aparición la regla me daba una migraña de intensidad importante que me hacía tener que acostarme porque nada me quitaba el dolor, ahora me dan esas migrañas después de pasar la regla y durante la ovulación. He pasado de una migraña al mes a tener 2 o 3 (según) por cambios hormonales.

Además, ya no tengo dolores de ovarios cuando viene, antes tenía que sobrevivir a base de ibuprofeno, si quería hacer una vida medio normal y ahora prácticamente ni me entero.

Y lo último que he notado y que menos me gusta, es que justo debajo del ombligo me ha salido una tripita fofa y blanda que no se va con nada. Con la pérdida de peso he conseguido reducir barriga excepto esa mollita, imagino que será el útero que ya está dado de sí por un embarazo de 10 semanas y otro de 9.

Me gustaría, a las que habéis pasado por algún aborto (o varios) como yo, me contarais si habéis notado algún cambio.

Jueves recetas fit: Magdalenas de avena con chocolate

Aquí estoy un jueves más para enseñaros otra de mis recetas, esta vez os traigo una dulce porque la verdad es que soy super golosa y de vez en cuando necesito tener un bizcochito o algo dulce para acompañar el desayuno o a cualquier hora.

Esta es una versión del bizcocho de yogur de toda la vida pero adaptado a una versión más sana y muy fácil de hacer. Yo lo que suelo hacer es prepararme unas cuantas y congelarlas, así tengo siempre magdalenas disponibles cuando me apetecen.

Empezamos…

Ingredientes:

2 yogures naturales 0% (yo los cojo con edulcorante pero pueden ser sin)

2 huevos

2 vasitos de yogur de claras de huevo

3 vasitos de yogur de copos de avena

Edulcorante

1 sobre de levadura

Cacao desgrasado en polvo

img_20160618_115522.jpg

Preparación:

Pre-calentar el horno a 180º.

Ponemos en el vaso de la batidora (yo uso una de esas americana) los dos yogures. Aprovechamos los vasitos de los yogures para coger las medidas del resto de ingredientes. Añadimos a la batidora los 2 vasitos de claras y los 3 de copos de avena. Seguidamente echamos los 2 huevos, el sobre de levadura, 3 cucharadas de chocolate en polvo (esto al gusto yo soy muy chocolatera) y el edulcorante al gusto.

Y todo junto lo batimos. Quedará algo así.

img_20160618_120533.jpg

La mezcla la repartimos en unos moldes para magdalenas, uso las de silicona. Por encima les pongo unos copos de avena de adorno.

img_20160618_121041.jpg

Lo llevamos al horno unos 30 o 35 minutos, depende siempre del horno. Normalmente lo que suelo hacer es a los 30 minutos pincharlas para ver si están hechas por dentro, no me gusta que se queden muy secas. Y este es el resultado.

img_20160618_131706.jpgimg_20160618_131741.jpg

Como veis son muy fáciles de hacer, espero que os haya gustado y probéis a hacerlas. Ya me diréis que tal os han quedado.

20 cosas sobre mí.

Lleva ya unas semanas circulando por el mundo blogger esta historia de contar 20 cosas sobre uno mismo y la nominación me ha llegado de la mano de Diario de una búsqueda que descubrí no hace mucho tiempo y que sigo, de cerca porque su historia y la mía tienen puntos muy parecidos.  Esperemos que pronto se parezcan más y compartamos positivo. Muchísimas gracias por haberte acordado de mí.

Qué complicado es pensar en 20 cosas sobre una misma, pero bueno, ahí van:

1- Nací prematura, mi madre se puso de parto cuando estaba de 7 meses, así que soy siete mesina. Se ve que quería ver el mundo antes de tiempo.

2- Me chifla el chocolate, es mi perdición. Sobretodo el de leche con almendras, puedo comerme una tableta de una sentada sin problemas.

3- Mi música favorita es española, me encantan Fito y Fitipaldis.

4- Me encanta cantar, aunque solo lo hago en casa, por eso oigo música en español para poder saber qué canto.

5- En casa siempre hemos tenido animales, de todo tipo, perros, hamsters, cobayas, tortugas, peces, canarios, periquitos… No he conocido mi vida sin animales. Ahora que ya tengo mi casa, tenemos un gato.

6- Cocinar me relaja.

7- No me gusta conducir, lo odio, pero no me queda más remedio.

8- Aún no sé cual es mi vocación. Digamos que por casualidad acabé trabajando de administrativa y una cosa llevó a la otra, pero no es mi trabajo soñado.

9- Nunca he viajado en avión. Es una asignatura pendiente pero como tampoco soy de viajar, pues no he tenido oportunidad de hacerlo.

10- Hablo en sueños y también sufro de parálisis del sueño, mas que nada cuando estoy estresada.

11- Practico reiki. Me inicié hace unos cuantos años.

12- Me gustan mucho las series americanas. Sigo Anatomía de Grey, The walking Dead, Mentes criminales, Friends (la he visto mil veces), Hannibal, Como defender a un asesino… Y unas cuantas más.

13- Mi película favorita es Desayuno con diamantes. La he visto no se cuantas veces.

14- Soy muy madrugadora, normalmente me despierto sobre las 7 sea el día que sea. Me gusta aprovechar el día.

15- Mi comida favorita es el desayuno, me gusta levantarme con tiempo y hacer mi ritual de todos los días sin prisas. Me ducho, me preparo mi tostada y mi café y me siento con la tablet a revisar redes sociales y noticias del día.

16- Me da miedo la oscuridad, sí a mis 37 años me sigue dando miedo la oscuridad.

17- Mi amor platónico es Jesús Vazquez, le he seguido siempre, aún recuerdo cuando hacía “Hablando se entiende la basca”. De eso ya ha llovido un poco…

18- Soy muy maniática del orden. Tengo cada cosa colocada en su sitio y si se mueve un centímetro y me doy cuenta tengo que colocarlo donde estaba.

19- Cuando atravieso una puerta me suelo dar siempre con el marco, soy bastante torpe y descoordinada. Se me caen mucho las cosas de las manos, mi marido siempre me dice que en vez de manos parece que tengo pies.

20- Vaya, he llegado a la número 20 casi sin darme cuenta. Cuando conocí a mi marido supe que algún día me casaría con él, de eso hace ya 12 años.

Bueno, creía que no sería capaz de contar 20 cosas sobre mí pero sí. Ahora tengo que nominar y como ya no sé que blogs han sido nominados y quien no, propongo que cualquiera que me siga y que quiera abrirse un poquito más, nos lo cuente.

Plan B

32963-NZ7XCA

Como ya comenté la semana pasada, después del bajón por el segundo ciclo en que, a pesar de haber controlado mis días óptimos de fertilidad y que no hemos conseguido el positivo. Y de haber decidido que nos tomaremos el verano con tranquilidad y en septiembre, si no lo hemos conseguido iremos ya por un tratamiento de reproducción. Mientras tanto, seguiremos intentando de manera  natural, aquí se me plantean siempre las dudas de cada cuanto mantener relaciones.

Normalmente, recomiendan que desde el día 9 del ciclo hasta el día 20, más o menos, se mantengan relaciones cada 2 o 3 días. Esto siempre en el caso de que se tengan ciclos regulares de unos 28 días. En el caso, de que tuvierais ciclos irregulares, deberíais primero estudiar cuando ovuláis utilizando diferentes métodos. temperatura basal, test ovulación o controlando el flujo.

Lo cierto es que no hay una regla estipulada en esto de la frecuencia de las relaciones, lo que sí es importante es mantener relaciones durante el periodo fértil. No es garantía de obtener un embarazo ni mantener relaciones diarias, ya que a veces con solo una relación es posible conseguirlo. El tiempo óptimo para mantener relaciones durante los días fértiles es día sí día no, ya que así dejamos que el esperma se recupere.

Hay que tener en cuenta que a partir de los 30 años la probabilidad de conseguir un embarazo cada mes está entre un 15-20%, por lo que no es tan sencillo y si le añades otros factores que puedan dificultar la concepción, no es tarea fácil.

Ya se que la teoría me la sé de memoria( (y la práctica también), así que este ciclo, nos lo tomaremos con más tranquilidad y si presiones. Sé de sobra cuando son mis días fértiles así que no usaré este mes test, no ningún otro método y simplemente nos dedicaremos a disfrutar.

Estoy más tranquila teniendo claro nuestro plan B, en caso de que nuestro plan A, el que estamos llevando a cabo hasta ahora, finalmente no nos salga. He vuelto a tener esa paz y tranquilidad que me permite saber por dónde tirar en el caso de que no consigamos nuestro positivo de forma natural. Esa sensación ya la viví cuando por fin tuve mis analíticas por los abortos y supe el tratamiento a seguir en nuestro próximo embarazo.

Así que en esas estamos, ya volvemos a la carga otro ciclo más y en unos 20 días sabremos si nuestro plan ha funcionado o seguiremos con ese plan B.

La pregunta no es…

11869-NNTIA9

La pregunta no es ¿por qué estás tan obsesionada con ser madre? Creo que la pregunta es ¿te imaginas tu vida sin tu hijo? ¿si no lo tuvieras no harías lo que fuera por tenerlo?

Llevo unos días reflexionando sobre la infertilidad y siento que cada día pesa más esa etiqueta de infértil. Siempre intento ser educada y como ya he dicho muchas veces, prefiero ser sincera en este aspecto y que sepan que no está siendo fácil, a aguantar comentarios típicos, que no voy a repetir y que todas sabemos.

Esto me ha llevado a pensar que todas esas mujeres que nos hablan (siempre desde su punto de vista de que ellas ya lo son) recomendándonos que no nos obsesionemos y que hagamos mucho el amor… y demás sandeces. Yo les diría, imaginaros la vida sin vuestros hijos, ¿si volvieran atrás no lucharían por vivir esas sensaciones?

La cuestión es, cuando una pareja se plantea que quieren ser padres, pueden ocurrir dos cosas, que en relativamente pocos meses tengan su positivo sin problemas, sin prácticamente tiempo para desesperarse o preguntarse si es que algo no funcionará bien. Entonces dan por hecho que esto es así siempre, ni siquiera se plantean la posibilidad de que nunca puedan ser padres, por lo que, tampoco pueden demostrar empatía alguna por personas que no pueden serlo o les cuesta más.

O bien, que la cosa se complique, pasen los meses y empieces a sospechar que algo no está funcionando bien y empieces a indagar cual es el problema. Es entonces cuando te planteas que realmente, existe esa posibilidad de que nunca puedas llegar a ser madre.

Yo lucho por ser madre porque sé que es una de las mejores experiencias que se pueden vivir en esta vida, porque lo veo reflejado en la cara de las mamis que conozco, porque lo veo reflejado en la cara de mi madre, porque debe aportar infinitas cosas nuevas y sentimientos que posiblemente nunca podré vivir de otra forma.

Y no, no me digáis que es muy duro porque ya lo sé, estoy concienciada para ello, sé que si el camino para conseguirlo está siendo difícil, si por fin llega no va a ser mucho más fácil. Solo sé que por mucho que me digan no te obsesiones que no pasa nada por ser madre, quien lo consigue suele repetir.

Hora de tomar decisiones

Quiero empezar mi post con esta frase “Cuando el camino es duro, solo los duros caminan” y es que desde que lo leí me siento completamente identificada.

Como os dije la semana pasada llevaba unos días bajo mínimos, sin energía, durmiendo apenas 3 horas por la noche, mi cabeza iba a mil por hora. El bajón llegó el sábado con la llegada otro mes más de la regla y siendo consciente de otro negativo más, dije hasta aquí, ya no puedo más.

El sábado fue un día muy duro, de sentimientos encontrados y conversaciones pendientes. Cuando volvimos a retomar la búsqueda pensamos que sería como las otras veces, llegar y besar el santo. Este es nuestro segundo mes de intento utilizando test de ovulación y haciendo los deberes como toca, este mes además empecé a controlarme la temperatura y sé cuando ovulé. Este mes tendría que haber sido el bueno, estábamos convencidos.

Así que cuando supimos que este mes tampoco era el nuestro se nos vinieron mil dudas encima, ¿y si ahora hay algo que ya no está bien? ¿seré yo o será él? Con todas esas preguntas y la tristeza que nos invadía, decidimos darnos unos meses más y seguir probando. Ahora ya vienen los meses de calor y las vacaciones, así que nos hemos puesto fecha tope septiembre,  si el 1 de septiembre, vuelta de vacaciones no tenemos nuestro positivo iremos de cabeza a la clínica que ya visitamos por mi tema inmunológico, para iniciar tratamiento de reproducción.

En parte me he quedado más tranquila, porque hemos tomado una nueva decisión en este camino los dos juntos. Ya empezamos a sentir que cada mes que pasa el camino es más empinado y cuesta más, pero la ilusión de vernos algún día siendo padres es lo que nos da la fuerza para seguir luchando.

En esas estamos, queremos adelantarnos a cual sería nuestro siguiente paso antes de seguir andando y darnos contra la pared. Eso nos dará la tranquilidad porque sabemos que hay otra posibilidad de seguir luchando.

En principio, cuando fuimos la otra vez a la clínica de reproducción ya nos indicaron la posibilidad de hacer una FIV, pero lo dejamos un poco en el aire porque nosotros sí conseguíamos quedarnos fácilmente, pero nunca desechamos la idea de someternos a ese tratamiento. Simplemente, la dejamos apartada por si nos hacía falta.

Ahora, teniendo claro la dirección que debemos tomar me siento más tranquila y con fuerzas. Cada mes que pasa buscando mi embarazo, tengo la sensación de que se nos van presentando situaciones nuevas a las que enfrentarnos y lo mejor de todo es que tengo la sensación de que esto no acaba aquí, que tendremos que seguir tomando decisiones.

No sé si durante estos meses esperando que pase el verano, estas decisiones influirán en mi blog porque supongo que me quedaré un poco estancada en la búsqueda. Quiero descansar un poco de hablar de tanta infertilidad cada día, le daré un giro a este mi pequeño mundo.

No me iré porque, he encontrado mi sitio, mi rinconcito aquí, escribiendo, pero os iré aportando cosas nuevas. Esto me sirve para desahogarme y me siento arropada por vosotros, gracias por esos mil ánimos que me dais cada día.

Jueves de recetas fit: faji-pizzas

Aunque como os dije ando un poco desconectada porque como os dije ando baja de energías, este ciclo no puedo con mi alma, pero sí quería traeros una receta porque esto me distrae y me hace no pensar en cosas que no debo.

La de hoy es una receta super sencilla y que ahora que ya empieza a apretar el calor, para hacer una cenita rápida y sana es perfecta. Es una versión de las pizzas pero más ligeras, están hechas con masa de fajita. Desde que probé a hacerlas ya no uso otra masa.

Ingredientes: 

Tortitas integrales para fajitas (también valen las de trigo o las que compréis)

Tomate sin azúcares añadidos

Jamón York

Atún

Queso Havarti light

Orégano

IMG_20160605_203559
Ingredientes

 

Preparación:

1- Ponemos a precalentar el horno a 210º, mientras en la bandeja del horno ponemos un papel de horno y vamos a montar las faji-pizzas.

2- Sobre la masa le paso con un pincel de silicona un poco de tomate frito, en este caso hice una de atún y otra de jamón york. Ponemos ambos ingredientes repartidos por las masas.

3- Troceamos un poquito del queso havarti y lo ponemos por encima del jamón york y del atún. Las espolvoreamos con orégano al gusto.

4- Las metemos en el horno, solo la parte de arriba para gratinar y poquito tiempo porque las fajitas se queman enseguida. En cuanto veáis el queso derretido y un poquito dorado ya están. Y aquí tenéis como quedan.

IMG_20160605_205350

Yo la suelo acompañar de una buena ensalada fresca y variada, para poner la parte verde y que sea una cena completa.

Espero que os haya dado una nueva idea y que os haya gustado, además es un plato que podéis hacer con vuestros peques porque seguro que se divierten muchísimo.

Admiten lo que queráis ponerles, todo siempre al gusto de cada uno. Os animo a que las probéis y ya me diréis que os parece.

Bajo mínimos

No sé que me pasa que llevo cosa de una semana que no tengo energía ninguna, me cuesta hacer todo y no consigo concentrarme en nada, si a eso le añades que he estado 4 días seguidos sin prácticamente pegar ojo, creo que no ayuda mucho.

Y es que me voy durmiendo por todas partes, esta noche ha sido la primera que he conseguido medio dormir decentemente. Por eso la semana pasada, prácticamente no asomé la nariz por el blog, yo que soy de un post diario. Y por las redes sociales tampoco estoy muy activa, pero es que no puedo con mi alma.

Espero que sea una etapa pasajera y en pocos días vuelva a ser yo porque la llevo clara. Lo peor de todo es que me encuentro en mi fase lútea, a día 25 del ciclo, a falta de 3 días para la falta y ya aparecen los fantasmas de si ese cansancio desmesurado y ese sueño sin sentido será causa de que este mes hemos acertado.

Mi instinto, ese que siempre me acompaña me dice que no, que no ha podido ser este mes tampoco, pero me queda esa pequeña esperanza de que mi instinto esté un poco despistado este mes, como mis energías y me la esté jugando.

De todas formas este mes he intentado no escucharme demasiado porque el pasado ciclo, cuando volvimos a la carga tuve psicosíntomas para aburrir y, la verdad, es agotador estar pendiente hasta de cada mínima sensación que recorre el cuerpo.

Así que espero que me disculpéis si ando un poco perdida por estos mundos bloggueriles.